domingo, 9 de agosto de 2026

GEORGE SOROS: DINERO ELECTORAL, EL HOMBRE DEL YEN.

GEORGE SOROS: DINERO ELECTORAL, EL HOMBRE DEL YEN.

El reporte semanal sobre George Soros deja esta vez una fotografía particularmente interesante del poder que se construyó alrededor del financiero húngaro-estadounidense. Soros aparece en noticias aparentemente desconectadas —las elecciones legislativas estadounidenses, la intervención sobre el yen japonés, la política española y el financiamiento internacional de organizaciones—, pero todas permiten observar las distintas ramificaciones que dejó una trayectoria que comenzó en la especulación financiera y terminó convertida en una extensa estructura de influencia política y filantrópica. Ya no se trata solamente de George Soros. Aparecen su hijo Álex, Open Society Foundations y antiguos operadores financieros que hoy ocupan posiciones centrales dentro del poder estatal estadounidense.

EL DINERO DE LOS MULTIMILLONARIOS INUNDA LAS ELECCIONES DE ESTADOS UNIDOS. Uno de los datos más importantes procede de un análisis sobre las elecciones legislativas de 2026: las 50 familias multimillonarias que más gastan habían destinado aproximadamente US$433 millones al proceso electoral, según un análisis de Americans for Tax Fairness basado en información de la Comisión Federal Electoral hasta el 1 de marzo. Pero el dato obliga a introducir una precisión importante frente a algunos titulares: cerca del 79% —US$344,3 millones— fue destinado a candidatos y organizaciones republicanas, no demócratas. Elon Musk aparecía como el principal donante individual del grupo analizado, con cerca de US$71 millones, seguido por Jeff Yass con más de US$55 millones. George Soros y su familia permanecen entre los grandes financiadores del campo demócrata, pero el fenómeno es mayor que Soros: la política estadounidense se ha convertido en un espacio donde unas pocas fortunas pueden colocar centenares de millones de dólares detrás de los dos grandes bloques.

Este dato resulta más revelador que cualquier denuncia personal contra Soros. El problema contemporáneo es la capacidad del gran capital para convertirse directamente en influencia política. Las fortunas compiten financiando candidatos, PAC, organizaciones, centros de pensamiento y campañas de incidencia. Soros representa el ala progresista de ese fenómeno, pero Musk, Yass y otros multimillonarios muestran que el mecanismo atraviesa las fronteras partidarias. La democracia electoral permanece formalmente basada en el principio de un ciudadano, un voto; alrededor de ella, sin embargo, funciona una infraestructura política donde la capacidad para financiar organizaciones y campañas está extraordinariamente concentrada.

SCOTT BESSENT: DEL ENTORNO FINANCIERO DE SOROS AL TESORO DE ESTADOS UNIDOS. La noticia económicamente más interesante de la semana lleva a un antiguo colaborador de Soros. Scott Bessent, actual secretario del Tesoro estadounidense, desempeñó un papel central en la intervención coordinada de Estados Unidos y Japón para sostener al yen, que había caído a niveles no vistos desde 1986. Estados Unidos compró yenes y utilizó una operación poco habitual: vendió euros en lugar de dólares para hacerlo. La actuación conjunta fortaleció inicialmente al yen en más de un 4%. Reuters señala que Japón habría vendido hasta US$59.000 millones en valores durante la operación.

La biografía de Bessent convierte el episodio en algo más significativo. Antes de llegar al Tesoro trabajó en Soros Fund Management y participó en el mundo de las grandes operaciones especulativas sobre monedas. Reuters incluso habla de una emergente “doctrina Bessent”, caracterizada por un mayor empleo de instrumentos financieros estadounidenses para estabilizar economías aliadas. La intervención sobre Japón también protege un interés estadounidense concreto: Japón es el mayor tenedor extranjero de bonos del Tesoro de Estados Unidos y una venta masiva de esos activos podría elevar el costo de financiamiento norteamericano.

Aquí aparece una dimensión del poder Soros diferente de Open Society. Las redes de una gran estructura financiera no producen únicamente riqueza; también producen cuadros. Personas formadas en fondos de inversión pasan posteriormente a bancos centrales, ministerios, organismos multilaterales y gobiernos. Bessent no actúa hoy en nombre de Soros y sería incorrecto presentarlo de esa manera. Lo relevante es la circulación de élites entre las grandes finanzas y el Estado: un antiguo operador de uno de los fondos especulativos más conocidos del mundo dirige ahora el Tesoro de la principal potencia financiera internacional.

ÁLEX SOROS ENTRA EN LA BATALLA POLÍTICA ESPAÑOLA. En España, El País dedicó esta semana una columna a la circulación de mensajes en Truth Social alrededor de Pedro Sánchez, la inmigración y George Soros. Entre los elementos utilizados para construir esas acusaciones aparece una fotografía de Sánchez junto a Álex Soros, hijo y sucesor político de George Soros. El dato comprobable es que existe relación y encuentros públicos entre dirigentes políticos y Álex Soros.

Pero la presencia de Álex resulta políticamente relevante por otra razón. George Soros ha cedido progresivamente el protagonismo y su hijo aparece ahora en reuniones con dirigentes, organismos internacionales y actores políticos. La continuidad no depende de que George Soros permanezca personalmente activo. Open Society y la red de relaciones desarrollada durante décadas poseen vida institucional propia.

OPEN SOCIETY CONTINÚA ACTUANDO SOBRE POLÍTICAS INTERNACIONALES. También continúa desarrollándose una noticia detectada en el reporte anterior. La agencia estadounidense Jewish News Syndicate (JNS),  informó que Open Society Foundations respalda a organizaciones implicadas en una acción ante el máximo tribunal administrativo francés para exigir medidas que impidan relaciones comerciales o inversiones vinculadas con la presencia israelí en Jerusalén Este, Judea y Samaria. La acción muestra nuevamente que la actividad de estas fundaciones no se limita a la beneficencia: sus recursos llegan a organizaciones que emplean tribunales y mecanismos jurídicos para intentar modificar decisiones estatales y relaciones económicas internacionales.

Estamos ante la transformación de una fortuna financiera en una estructura capaz de sobrevivir a su fundador. Existe un heredero, Álex Soros; existe una institución, Open Society Foundations; existe una red internacional de organizaciones financiadas; y existe también una generación de antiguos profesionales vinculados al mundo financiero de Soros que siguieron carreras independientes y algunos alcanzaron posiciones extraordinariamente importantes.

El poder duradero no consiste en controlar cada acontecimiento, sino en construir instituciones, financiar organizaciones, formar cuadros y establecer relaciones capaces de sobrevivir durante generaciones. George Soros está desapareciendo progresivamente de la primera línea. Sin embargo, el sistema de influencia construido alrededor de su fortuna ya no necesita de su presencia cotidiana. El hombre envejece; el capital se transmite; las organizaciones permanecen y las redes continúan funcionando.


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