domingo, 1 de noviembre de 2026

SOROS EN EUROPA: SIETE ORGANIZACIONES EN FRANCIA Y UNA CONEXIÓN CON DEMOCRACIA21 EN ESPAÑA

SOROS EN EUROPA: SIETE ORGANIZACIONES EN FRANCIA Y UNA CONEXIÓN CON DEMOCRACIA21 EN ESPAÑA



POR IVAN ORE.

Las investigaciones publicadas por La Gaceta los días 18 y 21 de octubre de 2026, junto con un reportaje de E-Notícies del 25 de octubre, permiten examinar la presencia de Open Society Foundations, la red de fundaciones creada por George Soros, en dos escenarios de la política europea: las movilizaciones estudiantiles francesas y la aparición de Democracia21 en España. Los artículos identifican relaciones financieras e institucionales entre Open Society y organizaciones que participan en el debate público, las movilizaciones sociales y los centros de pensamiento. La cuestión central es determinar cómo estas relaciones permiten construir redes de influencia que permanecen activas más allá de las elecciones y los cambios de gobierno.

FRANCIA: SIETE ORGANIZACIONES VINCULADAS A OPEN SOCIETY

La investigación publicada por La Gaceta el 21 de octubre identifica siete organizaciones que han intervenido de distintas maneras en las protestas estudiantiles francesas y que mantienen, o han mantenido, relaciones financieras con Open Society Foundations. Las movilizaciones, relacionadas con las condiciones de enseñanza y el coste de vida, estuvieron acompañadas de enfrentamientos con la policía, incendios y saqueos. Las organizaciones examinadas participaron mediante convocatorias, adhesiones a las reivindicaciones estudiantiles o denuncias sobre la actuación de las fuerzas de seguridad.

La Liga de los Derechos Humanos (LDH) recibió financiación de Open Society en 2017, según un informe de la Cour des comptes francesa publicado en 2021. El 16 de octubre de 2026, su sección de Nantes convocó a respaldar la movilización estudiantil del día siguiente, estableció un punto de encuentro para sus integrantes y apoyó una petición que contenía diez medidas relacionadas con la educación y las condiciones de vida de los estudiantes.

Human Rights Watch (HRW) recibió un compromiso de financiación de US$100 millones durante diez años, anunciado por Open Society en septiembre de 2010, para ampliar su presencia internacional. El 14 de octubre de 2026 publicó un pronunciamiento sobre las protestas francesas en el que denunció el uso excesivo de la fuerza policial y reclamó garantías para los menores participantes. Su intervención documentada consistió en denunciar actuaciones policiales, sin que los antecedentes presentados la identifiquen como organizadora de las manifestaciones.

La Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) incluye a Open Society entre sus financiadores privados. La Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), por su parte, registró en sus cuentas de 2024 ingresos por 620.616,71 francos suizos procedentes de esas fundaciones. Ambas organizaciones, junto con la LDH, suscribieron un comunicado del 9 de octubre que cuestionó la respuesta policial y judicial frente a las movilizaciones y solicitó investigar posibles abusos.

Amnistía Internacional también aparece vinculada financieramente a Open Society. Las cuentas de Amnesty International Limited correspondientes a 2024 atribuyeron principalmente a una aportación de esas fundaciones el incremento de sus ingresos por subvenciones. Durante las protestas francesas, Amnistía reclamó proteger el derecho de reunión pacífica y evitar el uso desproporcionado de la fuerza. La financiación identificada corresponde a su estructura internacional y no acredita una transferencia específica a la sección francesa para las movilizaciones de octubre.

Las otras dos organizaciones son 350.org y Attac Francia. La primera incluyó a Open Society entre sus financiadores en el informe anual de 2021. Su sección francesa participó en el Mouvement du 26 septembre y presentó el 17 de octubre como una jornada de convergencia de las protestas. Attac Francia convocó expresamente a manifestarse ese día y figura como coeditora de un informe publicado en 2017 cuya versión francesa recibió financiación parcial de Open Society Initiative for Europe.

Estos antecedentes permiten identificar siete relaciones financieras de distinta naturaleza y antigüedad. No acreditan que Open Society haya financiado directamente las protestas de octubre de 2026 ni que las siete organizaciones participaran en los enfrentamientos violentos. Lo documentado es la existencia de una red de entidades con antecedentes de financiación común que, desde sus respectivas actividades, intervinieron en un mismo escenario de movilización y controversia política.


ESPAÑA: DEMOCRACIA21 Y EL CONSEJO EUROPEO DE RELACIONES EXTERIORES

El segundo escenario aparece en España. La Gaceta informó el 18 de octubre que Miriam González Durántez, dirigente del nuevo partido Democracia21, pertenece al European Council on Foreign Relations (ECFR), Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, un centro de pensamiento dedicado al análisis de la política exterior y de seguridad europea.

El ECFR fue fundado en 2007 con financiación inicial de Open Society Foundations y, según los antecedentes recogidos por el medio, continúa recibiendo aportaciones de esa red. En determinados ejercicios anteriores, Open Society habría representado aproximadamente un tercio de sus ingresos. La institución también recibe recursos de gobiernos europeos, organismos de la Unión Europea, otras fundaciones privadas y empresas.

González Durántez, abogada especializada en comercio internacional y derecho de la Unión Europea, presenta su pertenencia al ECFR en su trayectoria profesional pública. También ha formado parte del consejo asesor del Círculo de Empresarios y ha impulsado iniciativas como España Mejor e Inspiring Girls. Democracia21 se presenta como una alternativa de regeneración institucional frente al bipartidismo y la polarización, con una alianza electoral con Ciudadanos y candidaturas anunciadas para Madrid y Barcelona.

La conexión institucional resulta concreta: una dirigente que interviene en la competencia electoral española pertenece a un centro de pensamiento que ha recibido financiación significativa de Open Society. Esa relación no demuestra que la fundación financie Democracia21 ni que determine sus decisiones políticas. Permite, sin embargo, identificar un espacio compartido entre las redes internacionales de análisis político y los actores que posteriormente participan en la organización de nuevas opciones electorales.

Aquí aparece una diferencia respecto del caso francés. Mientras las organizaciones examinadas en Francia actúan principalmente en la movilización social, la defensa de derechos y el debate sobre la actuación policial, el ECFR reúne a políticos, académicos y especialistas que intervienen en la formulación y discusión de políticas públicas. La influencia institucional puede desarrollarse tanto mediante organizaciones sociales como mediante centros de pensamiento que forman parte de las redes profesionales de los dirigentes políticos.

ORGANIZACIONES ESTUDIANTILES E ISLAMISMO POLÍTICO EN FRANCIA

El tercer elemento procede del artículo publicado por E-Notícies el 25 de octubre. El medio examinó la participación de Étudiants Musulmans de France (EMF) en las movilizaciones estudiantiles y sus relaciones con otras organizaciones juveniles y políticas.

Según el reportaje, EMF convocó públicamente a respaldar las manifestaciones del 17 de octubre y solicitó donaciones para sostener sus actividades. El artículo también cita una investigación del semanario francés Le Point, que describe la colaboración de EMF con RED Jeunes y su participación en la creación de Génération EDR, una plataforma vinculada a la movilización contra la islamofobia.

El aspecto más controvertido es la relación atribuida a EMF con el entorno de los Hermanos Musulmanes. E-Notícies remite a un informe del Ministerio del Interior francés de mayo de 2025 que sitúa a la organización estudiantil dentro de estructuras relacionadas con Musulmans de France. EMF rechaza expresamente esa clasificación y sostiene que es una asociación independiente y apartidista.

El reportaje también describe una convergencia entre organizaciones estudiantiles, colectivos de izquierda, movimientos sindicales y asociaciones vinculadas a reivindicaciones religiosas. Esa coincidencia se expresa en convocatorias comunes y en campañas sobre educación, condiciones de vida, discriminación y actuación policial.

La participación de EMF introduce un componente diferente de la financiación de Open Society. Los artículos permiten observar la presencia simultánea de organizaciones con trayectorias e intereses distintos dentro de las movilizaciones francesas. La existencia de convocatorias compartidas demuestra convergencia en determinadas reivindicaciones, pero no establece por sí misma una dirección operativa común ni una financiación conjunta de los disturbios.

Para determinar el alcance de esas relaciones resulta fundamental examinar las organizaciones que convocaron cada movilización, sus acuerdos públicos, las fuentes de financiación correspondientes a 2026 y las actuaciones concretas de sus dirigentes. Esos elementos permitirían distinguir entre cooperación circunstancial, alianzas políticas permanentes y estructuras de coordinación.

EL PODER FUNDACIONAL: FINANCIACIÓN, REDES E INFLUENCIA POLÍTICA

Los tres escenarios permiten examinar un mecanismo de influencia que caracteriza a las grandes fundaciones privadas contemporáneas: el financiamiento prolongado de organizaciones sociales, centros de pensamiento y redes profesionales capaces de intervenir en la discusión pública y en la elaboración de políticas.

En Francia, los antecedentes financieros de Open Society aparecen relacionados con organizaciones dedicadas a los derechos humanos, la movilización social y las campañas internacionales. En España, la conexión se establece mediante un centro de pensamiento financiado por la fundación y al que pertenece una dirigente que participa en la competencia electoral. Son mecanismos distintos, pero ambos muestran cómo las relaciones institucionales pueden extenderse desde la sociedad civil hasta los espacios de formación y actuación política.

El dinero constituye el punto de partida. Las subvenciones permiten contratar personal, desarrollar investigaciones, publicar informes, organizar encuentros, sostener campañas y establecer relaciones entre organizaciones de diferentes países. Con el tiempo, esas actividades pueden producir estructuras profesionales y redes de colaboración que continúan funcionando después de concluido el financiamiento de un proyecto determinado.

La documentación presentada también muestra por qué es necesario distinguir entre una subvención histórica y una operación política actual. Los US$100 millones comprometidos para Human Rights Watch en 2010, los 620.616,71 francos suizos declarados por la OMCT en 2024 y la financiación parcial de una publicación de Attac en 2017 representan relaciones económicas concretas, pero no son equivalentes a financiar las protestas francesas de octubre de 2026. Del mismo modo, la financiación del ECFR no constituye una prueba de financiación electoral de Democracia21.

La cuestión política de fondo es cómo las grandes fortunas privadas transforman recursos económicos en presencia institucional duradera. Una fundación puede financiar organizaciones que intervienen en movilizaciones, centros que elaboran propuestas de política exterior y redes profesionales integradas por personas que posteriormente ocupan posiciones de responsabilidad pública. Esa continuidad permite que la influencia de una estructura privada trascienda los ciclos electorales.

El caso de Open Society Foundations adquiere especial importancia porque sus actividades no dependen exclusivamente de la intervención personal de George Soros. La organización dispone de estructuras propias, programas internacionales y relaciones financieras desarrolladas durante décadas. Su funcionamiento permite que el patrimonio acumulado por su fundador siga sosteniendo iniciativas y organizaciones en numerosos países.

El problema que plantea este modelo no se limita a George Soros. Afecta a la relación entre capital privado, organizaciones de la sociedad civil, soberanía estatal y representación democrática. Mientras los gobiernos responden a mecanismos electorales y controles institucionales, las fundaciones privadas pueden mantener durante largos periodos sus prioridades de financiación y seleccionar los proyectos que consideran compatibles con sus objetivos.

Las investigaciones de octubre de 2026 aportan nuevos elementos para reconstruir esa arquitectura. Francia muestra organizaciones con antecedentes financieros comunes que participan en un mismo escenario de movilización social. España presenta la conexión entre una dirigente política y un centro internacional financiado por Open Society. El tercer elemento francés revela la convergencia de organizaciones estudiantiles, políticas y religiosas alrededor de determinadas reivindicaciones.

Soros no consiste solamente en la transmisión de una fortuna familiar. Su dimensión política reside en la continuidad de una estructura capaz de convertir capital financiero en organizaciones, relaciones profesionales y presencia institucional internacional. Para comprender su alcance, la investigación debe seguir los recursos económicos, identificar a las entidades beneficiarias y examinar sus actuaciones concretas. Ahí se encuentra la base documental para estudiar cómo operan las nuevas oligarquías transnacionales.


Fuentes periodísticas: La Gaceta, 18 y 21 de octubre de 2026; E-Notícies, 25 de octubre de 2026. Las relaciones, cifras y actuaciones descritas proceden de estas publicaciones y requieren contraste adicional con los documentos financieros e institucionales originales.